Donde el corazón nunca para
Donde el corazón nunca para construà mi casa con la determinación idÃlica de que no tendrÃa paredes miré mi mocedad grabada sobre tu poesÃa con el único ojo que tengo mis sueños y en los soles sextantes de mis versos quede ciego estaba contemplando nuestra muerte cuando me di cuenta de que no estaba solo tú estabas desnudo sobre un montÃculo de grama el pecado… el pecado lamà la sal de tu ombligo como un sátiro como una puta vieja relame a su querubÃn